Factura electrónica, EDI y VERI*FACTU suelen aparecer juntos en conversaciones sobre digitalización, pero no significan lo mismo. Confundirlos puede llevar a elegir herramientas que cubren una parte del problema y dejan fuera la operativa diaria.
Factura electrónica
La factura electrónica se centra en el documento de facturación y su emisión o recepción en formato digital. Para una empresa, lo importante es que la factura no quede aislada: debe relacionarse con cliente, vencimiento, cobro, pago y contabilidad.
EDI
EDI es intercambio electrónico de datos. Su foco es el flujo entre empresas: pedidos, albaranes, facturas y otros documentos comerciales que se intercambian con clientes o proveedores. Puede complementar la facturación, pero no es exactamente lo mismo.
VERI*FACTU
VERI*FACTU se refiere al marco de sistemas de facturación y registros. En FinanEDI hay una declaración responsable VERI*FACTU publicada para consultar el alcance declarado.
Digitalización certificada
La digitalización certificada es otra cosa distinta. Convierte un documento en papel —una factura o un ticket— en una imagen firmada electrónicamente, con un software homologado por la Agencia Tributaria, y permite prescindir del original. Lo regula el artículo 7 de la Orden EHA/962/2007, que exige imagen fiel e íntegra, firma con certificado de quien digitaliza, base de datos documental y acceso completo para la AEAT si lo solicita.
No tiene relación con VERI*FACTU: VERI*FACTU trata cómo se emiten y registran las facturas; la digitalización certificada, cómo se conservan los originales en papel. El módulo de FinanEDI figura en el listado oficial de software homologado de la AEAT y se usa sobre todo con tickets y gastos.
Cómo encaja todo en FinanEDI
FinanEDI conecta facturación, contabilidad, documentos comerciales y EDI para que la empresa no trabaje con piezas sueltas. Puedes empezar por programa de facturación si tu prioridad es emitir facturas, o por software EDI si tu reto es el intercambio con terceros.